La Dirección de Extensión Cultural de la Universidad Andrés Bello, en conjunto con la Embajada de Rusia en Chile y la Galería Estatal Tretyakov de Rusia, presentan la exposición “160 años de Kandinsky: El Padre de la Abstracción”, una muestra que invita a recorrer el universo creativo de Wassily Kandinsky, uno de los artistas más influyentes del siglo XX y precursor del arte abstracto.
En el marco de la conmemoración de los 160 años de su nacimiento, la exposición reúne 15 reproducciones de obras pertenecientes a la colección de la Galería Estatal Tretyakov, permitiendo al público acercarse a la evolución artística de Kandinsky y a su innovadora concepción del color, la forma y la espiritualidad en el arte. Sus composiciones transformaron para siempre el lenguaje pictórico, dando origen a una nueva forma de expresar emociones e ideas a través de la abstracción.
Esta iniciativa busca acercar al público chileno al legado de uno de los grandes maestros del arte moderno, fortalecer el intercambio cultural entre Chile y Rusia y difundir el valioso patrimonio artístico que resguarda una de las instituciones museísticas más importantes de ese país.
Te invitamos a ser parte de esta inauguración y a descubrir una exposición que celebra la vigencia de una obra que continúa inspirando a artistas y amantes del arte en todo el mundo.
Wassily Kandinsky
De origen ruso y posteriormente nacionalizado alemán y francés, fue una figura clave en el desarrollo del arte abstracto. Su visión artística rompió con la representación tradicional de los objetos, dando protagonismo al color, las formas simplificadas y la capacidad expresiva de la obra. Para él, el verdadero valor del arte estaba en transmitir emociones y esencia, más allá de copiar la naturaleza.
Mientras cursaba estudios de derecho y economía, también se formó en dibujo y pintura. Como muchos creadores de comienzos del siglo XX, sintió una profunda atracción por las culturas primitivas y por las expresiones del arte popular ruso, elementos que influirían en su lenguaje visual.
A los 30 años decidió abandonar su carrera anterior para dedicarse por completo a la pintura. Se trasladó a Munich, donde continuó su formación artística, y luego recorrió distintos países en busca de nuevas formas de representación, alejadas de la tradición figurativa.